TRANSTORNO DE AUTOESTIMA
El trastorno de autoestima, es un cuadro psicológico a través del cual la persona tiene una autovisión, negativa respecto a su imagen y a su autovaloración. La manifestación de este trastorno se manifiesta distintas formas y puede estar causado por distintos factores básicamente relacionados con las vivencias, relaciones sociales y rasgos de la personalidad.
Los síntomas más típicos del trastorno pueden ser:
-Sentimiento de ser insuficiente. Manifestándose en estados en los que la persona que lee no ser merecedora del éxito o de la felicidad.
-Nivel autocrítico muy elevado. La característica es la de ser muy crítico consigo mismo, centrándose todos los análisis personales, exclusivamente en los defectos e imperfecciones.
-Evitar los desafíos. La inseguridad que produce este trastorno hace que las personas eludan los desafíos o nuevas situaciones por el miedo de no estar en el nivel necesario que se traduzca en fallos que puedan ser juzgados por los demás.
-Establecer continuamente comparativas con los demás. Todo ello se traduce en análisis desfavorables en cuanto a la actitud personal comparada con el resto, lo que puede conllevar sentimientos de envidia, complejo de inferioridad y celos.
-Huida de los elogios. Los individuos que tienen un nivel bajo de autoestima, suelen tener un rechazo en aceptar elogios, pudiendo en algunos casos interpretarlo de forma negativa.
-Aislamiento social. Esta situación es generalmente producto de las distintas características del trastorno de autoestima, que acumula las mismas, alejando a la persona de su entorno más cercano y provocando la evitación de las relaciones sociales por el miedo de ser rechazado o juzgado.
-Ansiedad y depresión. Ocasionalmente el trastorno de autoestima puede ir ligado, con otro tipo de trastornos como la ansiedad y la depresión.
El tratamiento del trastorno de autoestima, se encamina a distintas técnicas, como puede ser la de la aceptación y el compromiso o terapia interpersonal, la terapia cognitivo-conductual todo ello destinado a la auto aceptación, desarrollando habilidades emocionales y sociales saludables, todo ello en función de las necesidades individuales de cada paciente.
"Confiar en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo garantiza el fracaso” (Albert Bandura)
TRASTORNO DE FRUSTRACIÓN
El trastorno de autoestima, es un cuadro psicológico a través del cual la persona tiene una autovisión, negativa respecto a su imagen y a su autovaloración. La manifestación de este trastorno se manifiesta distintas formas y puede estar causado por distintos factores básicamente relacionados con las vivencias, relaciones sociales y rasgos de la personalidad.
Hay distintas actitudes que nos permitirán afrontar de una manera más llevadera el trastorno:
-identificar el origen de la frustración. Identificar la fuente del problema puede ayudarte a encontrar soluciones, analizando si es un problema que puedes abordar o haya algo que esté fuera de nuestro control
-cambiar el enfoque de las cosas. En lugar de centrarse en aquello que no podemos hacer buscar y enfocar soluciones alternativas, la creatividad ayuda a encontrar distintas maneras de abordar el problema.
-Practicar la aceptación. Se trata de darse cuenta que no siempre se pueden controlar todas las situaciones, aprendiendo a aceptar aquellas situaciones que están fuera de nuestro control y buscando soluciones a través de aquello que sí podemos cambiar.
-Variar el enfoque de las cosas. Hay que buscar siempre soluciones alternativas sustituyendo esas al pensamiento de aquello que creemos que no podemos hacer buscando diferentes maneras de abordar el problema en cuestión.
-Buscar apoyo de terceros. En ocasiones los amigos o la familia pueden resultar un apoyo importante sino si esperamos en nuestros sentimientos y situaciones loco nos puede ayudar a sentirnos mejor. El hecho de que terceras personas sean depositarios de nuestro problema pueden aportarnos una perspectiva distinta. Y obviamente la ayuda de un profesional será un soporte importante para tu problema.
-Prevención y cuidado. Es importante realizar actividades que te ayuden a liberar el estrés provocado por la situación, el ejercicio, practicar hobbys que sean placenteros o simplemente pasear al aire libre te ayudarán a entender que en muchas ocasiones la frustración es una parte inherente de la vida y que la diferencia está en cómo manejes las situaciones con lo que te ayudará a enfrentar desafíos futuros.
"El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al alterar sus actitudes mentales” (William James)
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